Nos dirigimos a la zona volcánica de la Garrotxa, es otoño y los arboles deben estar cambiando sus hojas dejándolas caer realizando un manto de hojas en el suelo.
Aparcamos a las 11:30 de la mañana un poco más apartados del parking, ya que estaba completo, pero no es complicado aparcar por la zona.Una vez con el material equipado empezamos nuestro paseo por el bosque, cabe decir que está todo muy bien indicado y no hay riesgo de pérdida.
Entre foto y paso nos íbamos adentrando más en el bosque, que dispone de varias rutas a seguir con diferente final, nosotros escogimos ir hasta el volcán de Santa Margarita que este pasa por la cooperativa de los famosos yogures, por varios prados verdes preciosos y por una iglesia.
Como comenté antes es una excursión fácil y dispone, a su largo, de bancos o mesas de picnic para parar a comer o a reponer fuerzas, no hay que ir con botas de montaña con unos tejanos y unas bambas normales se va cómodo aunque no es lo recomendable. Tuvimos suerte con el día que nos hizo ya que no había apenas nubes y el sol daba con fuerza, pero si que cuando parábamos se notaba el frío de noviembre.
Desde el cráter se puede seguir la ruta hacia el próximo volcán, el Cruscat, pero viendo lo que tardamos en hacer todo el recorrido decidimos volver al parking y allí coger el coche para aparcar en el aparcamiento del otro volcán.
Así que media vuelta y a deshacer lo que hicimos. Siendo noviembre, como sabemos, las horas de sol son escasas por lo que cuando llegamos a la fajeda los rayos ya dorados de final de tarde se colaban por las copas de los árboles, sinceramente una imagen preciosa y que incita a quedarte hasta que se oscurezca.
Una vez llegados al coche vimos que no nos daba tiempo de llegar al volcán y apreciarlo a luz natural, por lo que nos dirigimos hacía Besalú, un pueblo a 20 minutos de dónde estábamos que sin duda una vez en la vida hay que estar para apreciar el puente de piedra que cuelga en la entrada del pueblo.
Nos recorrimos cada una de esas callejuelas que te invitan a fantasear con la época medieval, descubriendo la iglesia, el museo de las miniaturas, las diferentes tiendas de artesanía que puedes encontrar un recuerdo precioso y los diferentes arcos y pozos de piedra que se encuentran a medida que te pierdes.
| Caballos salvajes encontrados en el camino. |
| Vistas subiendo al volcán. |
| Callejuela de Besalú. |
| Alzando un poco la vista en la fajeda. |
| Pozo y al fondo calle principal de Besalú. |
